9 hábitos para depurar naturalmente tu organismo

8 Habitos detox naturales que tu cuerpo te agradecerá

Si te estás proponiendo volver a estar en forma después de los excesos navideños, vitaminas, minerales, fibras y antioxidantes serán tus mejores aliados. Y es que un plan detox después de las vacaciones es aconsejable más allá que por motivos estéticos también para purificar hígado y riñones: los principales filtros de eliminación de toxinas. ¿Listo para empezar?

1. Hay que privilegiar el consumo de alimentos crudos y en especial de frutas y verdura frescas, cereales integrales sin gluten (arroz integral, trigo sarraceno o quínoa), muchos germinados, soja, productos apícolas y algas (muy desintoxicantes por sus alginatos). Tras una primera fase de desintoxicación con este tipo de alimentos, se puede recomendar pescado y pollo de calidad asegurada y con certificado bio si es posible.

2. Evitar los alimentos de origen animal, azúcar, harinas refinadas, lácteos, legumbres, comidas muy elaboradas o condimentadas, frituras, alcohol o la cocina a altas temperaturas y el exceso de sal. Aumentar el consumo de fibra (mucílagos como el lino, zaragatona, salvados moderadamente) y algas (ricas en alginatos).

3. Descartar los embutidos de tonos rojizos (ya que suelen llevar nitrosaminas aditivos), los lácteos (bloqueantes), los azúcares (acidificantes) y los alimentos procesados y precocinados (llenos de aditivos no deseables).

4. Asegurar suficiente potasio (plátano, patatas, manzanas) y magnesio (frutos secos, germen de trigo) en la dieta o recurrir a suplementos, ya que para que el riñón funcione bien se necesitan  unos 150 mg de potasio y 450 mg de magnesio al día. El magnesio es emoliente (reblandece posibles cálculos) y también antiespasmódico (previene los espasmos, por ejemplo, en los cólicos renales).

5. Priorizar alimentos ricos en aminoácidos azufrados (metionina, cisteína, taurina y glutatión) como coles, brócoli, lecitina de soja y germen de trigo.

6. Combatir el sedentarismo realizando alguna actividad física regular. Usar técnicas de control del estrés y las emociones (evitando especialmente la irritabilidad o la cólera).

7. Huir de ambientes húmedos o cargados con productos químicos (lejías, lacas de cabello, amoníaco, perfumes fuertes, etc.).

8. Realizar baños y fomentos (aplicación de cataplasmas de arcilla verde en la zona hepática).

9. Tomar 2-3 litros diarios de agua de manantial pobre en residuo mineral. Si hay acidosis, tomar aguas carbonatadas.

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